Abuso sexual infantil, hablemos de horror
Cuando quien debe cuidar y velar por la integridad de quienes más amamos transgrede y rompe la confianza depositada es eso, el horror.
Cuando quien tiene la salud física y emocional de nuestros niños en sus manos y tritura este tesoro preciado es el horror.
Cuando el cuerpo y la psiquis de una criatura son invadidos, vulnerados y ultrajados es el horror.
La pedofilia es quizás una de las aberraciones más espantosas de la humanidad. Existe, existió y existirá. Por desgracia no tenemos los elementos para erradicarla como si fuera una plaga.
Cuando quien debe cuidar y velar por la integridad de quienes más amamos transgrede y rompe la confianza depositada es eso, el horror.
Cuando quien tiene la salud física y emocional de nuestros niños en sus manos y tritura este tesoro preciado es el horror.
Cuando el cuerpo y la psiquis de una criatura son invadidos, vulnerados y ultrajados es el horror.
La pedofilia es quizás una de las aberraciones más espantosas de la humanidad. Existe, existió y existirá. Por desgracia no tenemos los elementos para erradicarla como si fuera una plaga.
Abuso sexual infantil, hablemos de horror
Cuando quien debe cuidar y velar por la integridad de quienes más amamos transgrede y rompe la confianza depositada es eso, el horror.
Cuando quien tiene la salud física y emocional de nuestros niños en sus manos y tritura este tesoro preciado es el horror.
Cuando el cuerpo y la psiquis de una criatura son invadidos, vulnerados y ultrajados es el horror.
La pedofilia es quizás una de las aberraciones más espantosas de la humanidad. Existe, existió y existirá. Por desgracia no tenemos los elementos para erradicarla como si fuera una plaga.