Buscar alternativas a los atracones
Cuando uno empieza a comer con regularidad, es frecuente que se manifieste el impulso de comer entre comidas.
Para estos casos elaboraremos una lista con actividades alternativas a los atracones, que pondremos en marcha en los momentos en los que detectemos estos impulsos. Algunas de estas actividades pueden ser salir a dar un paseo, llamar a alguien de confianza o darse un baño. Las actividades que se elijan deben ser activas, amenas y realistas. Siempre que se cumpla con estos criterios, servirá prácticamente cualquier actividad que se nos ocurra.
Lo importante es que pase el tiempo para que disminuya el impulso de comer, que será más intenso durante la primera hora pero después se reducirá. Por eso buscaremos actividades que nos distraigan durante este periodo.
Cuando uno empieza a comer con regularidad, es frecuente que se manifieste el impulso de comer entre comidas.
Para estos casos elaboraremos una lista con actividades alternativas a los atracones, que pondremos en marcha en los momentos en los que detectemos estos impulsos. Algunas de estas actividades pueden ser salir a dar un paseo, llamar a alguien de confianza o darse un baño. Las actividades que se elijan deben ser activas, amenas y realistas. Siempre que se cumpla con estos criterios, servirá prácticamente cualquier actividad que se nos ocurra.
Lo importante es que pase el tiempo para que disminuya el impulso de comer, que será más intenso durante la primera hora pero después se reducirá. Por eso buscaremos actividades que nos distraigan durante este periodo.
Buscar alternativas a los atracones
Cuando uno empieza a comer con regularidad, es frecuente que se manifieste el impulso de comer entre comidas.
Para estos casos elaboraremos una lista con actividades alternativas a los atracones, que pondremos en marcha en los momentos en los que detectemos estos impulsos. Algunas de estas actividades pueden ser salir a dar un paseo, llamar a alguien de confianza o darse un baño. Las actividades que se elijan deben ser activas, amenas y realistas. Siempre que se cumpla con estos criterios, servirá prácticamente cualquier actividad que se nos ocurra.
Lo importante es que pase el tiempo para que disminuya el impulso de comer, que será más intenso durante la primera hora pero después se reducirá. Por eso buscaremos actividades que nos distraigan durante este periodo.