Empezar a comer con regularidad
Algunos de los principales desencadenantes de los atracones son las dietas estrictas, la sensación de hambre, y la falta de planificación. Es por ello, que se hace necesaria una dieta planificada, saciante y regular.
Comer con regularidad implica establecer unos horarios que incluyan 5 comidas al día: desayuno, tentempié de media mañana, comida, merienda y cena. Hay que procurar no dejar más de cuatro horas entre las comidas y los tentempiés.
Ante este tipo de problemas, el tipo de alimento ingerido no es importante, pero sí lo es que comas lo suficiente como para no quedarte con hambre. Es posible al principio te sientas un poco atiborrado/a, sobre todo si estás acostumbrado/a a hacer menos comidas al día, pero es importante no compensar esto de ninguna manera (vómitos autoinducidos, laxantes, ejercicio excesivo, etc.). Verás que a largo plazo los resultados merecen la pena.
Algunos de los principales desencadenantes de los atracones son las dietas estrictas, la sensación de hambre, y la falta de planificación. Es por ello, que se hace necesaria una dieta planificada, saciante y regular.
Comer con regularidad implica establecer unos horarios que incluyan 5 comidas al día: desayuno, tentempié de media mañana, comida, merienda y cena. Hay que procurar no dejar más de cuatro horas entre las comidas y los tentempiés.
Ante este tipo de problemas, el tipo de alimento ingerido no es importante, pero sí lo es que comas lo suficiente como para no quedarte con hambre. Es posible al principio te sientas un poco atiborrado/a, sobre todo si estás acostumbrado/a a hacer menos comidas al día, pero es importante no compensar esto de ninguna manera (vómitos autoinducidos, laxantes, ejercicio excesivo, etc.). Verás que a largo plazo los resultados merecen la pena.
Empezar a comer con regularidad
Algunos de los principales desencadenantes de los atracones son las dietas estrictas, la sensación de hambre, y la falta de planificación. Es por ello, que se hace necesaria una dieta planificada, saciante y regular.
Comer con regularidad implica establecer unos horarios que incluyan 5 comidas al día: desayuno, tentempié de media mañana, comida, merienda y cena. Hay que procurar no dejar más de cuatro horas entre las comidas y los tentempiés.
Ante este tipo de problemas, el tipo de alimento ingerido no es importante, pero sí lo es que comas lo suficiente como para no quedarte con hambre. Es posible al principio te sientas un poco atiborrado/a, sobre todo si estás acostumbrado/a a hacer menos comidas al día, pero es importante no compensar esto de ninguna manera (vómitos autoinducidos, laxantes, ejercicio excesivo, etc.). Verás que a largo plazo los resultados merecen la pena.