Actualizar a Pro

Qué debemos hacer para que Dios nos perdone
Reconocer que nuestro pecado violó las normas de Dios. Aunque hayamos podido herir a otras personas con nuestro error, lo más importante es admitir que hemos ofendido a Dios (Salmo 51:1, 4; Hechos 24:16).

Orar a Dios para confesarle nuestro pecado (Salmo 32:5; 1 Juan 1:9).

Sentir una profunda tristeza por el pecado cometido. “La tristeza que Dios busca” es la que lleva al arrepentimiento o produce un cambio de actitud (2 Corintios 7:10, La Palabra de Dios para Todos). Eso también implica lamentar los errores que llevaron al pecado (Mateo 5:27, 28).

Hacer cambios en nuestra conducta (Hechos 3:19). Eso puede implicar no repetir una mala acción o tener que abandonar una práctica. También puede suponer cambiar totalmente la manera de pensar o actuar (Efesios 4:23, 24).

Dar pasos para corregir lo que se ha hecho mal o reparar los daños ocasionados (Mateo 5:23, 24; 2 Corintios 7:11). Debemos pedir disculpas a los que hayamos perjudicado y hacer lo que esté en nuestra mano para compensar el daño causado (Lucas 19:7-10).

Orar a Dios para pedirle que nos perdone sobre la base del sacrificio de Jesús (Efesios 1:7). Para que Dios conteste nuestras oraciones, nosotros también debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros (Mateo 6:14, 15).

Si el pecado que hemos cometido es grave, tenemos que hablar con alguien que esté capacitado para ayudarnos espiritualmente y que pueda orar por nosotros (Santiago 5:14-16).
Qué debemos hacer para que Dios nos perdone Reconocer que nuestro pecado violó las normas de Dios. Aunque hayamos podido herir a otras personas con nuestro error, lo más importante es admitir que hemos ofendido a Dios (Salmo 51:1, 4; Hechos 24:16). Orar a Dios para confesarle nuestro pecado (Salmo 32:5; 1 Juan 1:9). Sentir una profunda tristeza por el pecado cometido. “La tristeza que Dios busca” es la que lleva al arrepentimiento o produce un cambio de actitud (2 Corintios 7:10, La Palabra de Dios para Todos). Eso también implica lamentar los errores que llevaron al pecado (Mateo 5:27, 28). Hacer cambios en nuestra conducta (Hechos 3:19). Eso puede implicar no repetir una mala acción o tener que abandonar una práctica. También puede suponer cambiar totalmente la manera de pensar o actuar (Efesios 4:23, 24). Dar pasos para corregir lo que se ha hecho mal o reparar los daños ocasionados (Mateo 5:23, 24; 2 Corintios 7:11). Debemos pedir disculpas a los que hayamos perjudicado y hacer lo que esté en nuestra mano para compensar el daño causado (Lucas 19:7-10). Orar a Dios para pedirle que nos perdone sobre la base del sacrificio de Jesús (Efesios 1:7). Para que Dios conteste nuestras oraciones, nosotros también debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros (Mateo 6:14, 15). Si el pecado que hemos cometido es grave, tenemos que hablar con alguien que esté capacitado para ayudarnos espiritualmente y que pueda orar por nosotros (Santiago 5:14-16).
5
Aporte Latino https://aportelatino.com