¡Pronto viviremos en un mundo nuevo!
Dios hizo la Tierra para que los seres humanos obedientes vivan en ella para siempre (Salmo 37:29). Por eso, puso a los primeros seres humanos, Adán y Eva, en el jardín de Edén y les encargó a ellos y a sus descendientes que cultivaran la Tierra y cuidaran de ella (Génesis 1:28; 2:15).
Hoy el mundo no se parece en nada a lo que Dios tenía pensado. Pero Dios no ha cambiado de opinión. ¿Qué hará para convertir la Tierra en un paraíso? Como hemos visto hasta ahora, Dios no destruirá el planeta, sino que hará que los seres humanos obedientes vivan en él. ¿Cómo será la vida en la Tierra cuando Dios cumpla con su promesa?
Dios hizo la Tierra para que los seres humanos obedientes vivan en ella para siempre (Salmo 37:29). Por eso, puso a los primeros seres humanos, Adán y Eva, en el jardín de Edén y les encargó a ellos y a sus descendientes que cultivaran la Tierra y cuidaran de ella (Génesis 1:28; 2:15).
Hoy el mundo no se parece en nada a lo que Dios tenía pensado. Pero Dios no ha cambiado de opinión. ¿Qué hará para convertir la Tierra en un paraíso? Como hemos visto hasta ahora, Dios no destruirá el planeta, sino que hará que los seres humanos obedientes vivan en él. ¿Cómo será la vida en la Tierra cuando Dios cumpla con su promesa?
¡Pronto viviremos en un mundo nuevo!
Dios hizo la Tierra para que los seres humanos obedientes vivan en ella para siempre (Salmo 37:29). Por eso, puso a los primeros seres humanos, Adán y Eva, en el jardín de Edén y les encargó a ellos y a sus descendientes que cultivaran la Tierra y cuidaran de ella (Génesis 1:28; 2:15).
Hoy el mundo no se parece en nada a lo que Dios tenía pensado. Pero Dios no ha cambiado de opinión. ¿Qué hará para convertir la Tierra en un paraíso? Como hemos visto hasta ahora, Dios no destruirá el planeta, sino que hará que los seres humanos obedientes vivan en él. ¿Cómo será la vida en la Tierra cuando Dios cumpla con su promesa?