A veces el camino se pone sinuoso, complicado y hasta nos parece imposible de recorrer.
Pero solo hace falta que te armes de valor y que confíes en todas tus habilidades, en todo lo que has aprendido y que tomes el volante, te encomiendes a Dios y ¡duro para adelante!
Pero solo hace falta que te armes de valor y que confíes en todas tus habilidades, en todo lo que has aprendido y que tomes el volante, te encomiendes a Dios y ¡duro para adelante!
A veces el camino se pone sinuoso, complicado y hasta nos parece imposible de recorrer.
Pero solo hace falta que te armes de valor y que confíes en todas tus habilidades, en todo lo que has aprendido y que tomes el volante, te encomiendes a Dios y ¡duro para adelante!
1 Comentarios