NADIE ME EXPLICÓ!
Nadie me explicó que sentir miedo era normal porque la maternidad es un aprendizaje constante, que muchas callamos pero que todas compartimos.
Nadie me explicó que mi vida cambiaría por completo y que todo iba a ser nuevo, cada día sería una prueba de amor y entrega constante.
Nadie me explicó que los hijos llenan tu vida como nada en este mundo puede hacerlo y que todo el cansancio vale la pena al ver una sonrisa, al tomar una manito caliente, un abrazo de pequeños brazos en el cuello, o al escuchar una pequeña voz que te dice gracias mamá.
Nadie me explicó que ser mamá sería tan pero tan maravilloso.
Nadie me explicó que sentir miedo era normal porque la maternidad es un aprendizaje constante, que muchas callamos pero que todas compartimos.
Nadie me explicó que mi vida cambiaría por completo y que todo iba a ser nuevo, cada día sería una prueba de amor y entrega constante.
Nadie me explicó que los hijos llenan tu vida como nada en este mundo puede hacerlo y que todo el cansancio vale la pena al ver una sonrisa, al tomar una manito caliente, un abrazo de pequeños brazos en el cuello, o al escuchar una pequeña voz que te dice gracias mamá.
Nadie me explicó que ser mamá sería tan pero tan maravilloso.
NADIE ME EXPLICÓ!
Nadie me explicó que sentir miedo era normal porque la maternidad es un aprendizaje constante, que muchas callamos pero que todas compartimos.
Nadie me explicó que mi vida cambiaría por completo y que todo iba a ser nuevo, cada día sería una prueba de amor y entrega constante.
Nadie me explicó que los hijos llenan tu vida como nada en este mundo puede hacerlo y que todo el cansancio vale la pena al ver una sonrisa, al tomar una manito caliente, un abrazo de pequeños brazos en el cuello, o al escuchar una pequeña voz que te dice gracias mamá.
Nadie me explicó que ser mamá sería tan pero tan maravilloso.