La cirugía puede realizarse de 2 formas:
Cirugía convencional o cirugía abierta: esta se realiza a través de un corte mayor en el abdomen para la extraer de la vesícula. Suele tener una recuperación un poco más larga, y deja una cicatriz más visible;
La cirugía por laparoscopia: se realiza con 4 agujeros en el abdomen, por donde el médico pasa el material y una pequeña cámara para realizar la cirugía con menor manipulación y menos cortes, siendo una cirugía con una recuperación más rápida, menos dolorosa y con una cicatriz más pequeña.
Ambas técnicas quirúrgicas son hechas bajo anestesia general, y generalmente necesita de apenas 1 a 2 de hospitalización. Sin embargo, en el caso de que el abdomen esté muy inflamado, como ocurre en algunas complicaciones por las piedras en la vesícula, como colangitis o en pancreatitis puede ser necesario un tiempo mayor para la recuperación.
Cirugía convencional o cirugía abierta: esta se realiza a través de un corte mayor en el abdomen para la extraer de la vesícula. Suele tener una recuperación un poco más larga, y deja una cicatriz más visible;
La cirugía por laparoscopia: se realiza con 4 agujeros en el abdomen, por donde el médico pasa el material y una pequeña cámara para realizar la cirugía con menor manipulación y menos cortes, siendo una cirugía con una recuperación más rápida, menos dolorosa y con una cicatriz más pequeña.
Ambas técnicas quirúrgicas son hechas bajo anestesia general, y generalmente necesita de apenas 1 a 2 de hospitalización. Sin embargo, en el caso de que el abdomen esté muy inflamado, como ocurre en algunas complicaciones por las piedras en la vesícula, como colangitis o en pancreatitis puede ser necesario un tiempo mayor para la recuperación.
La cirugía puede realizarse de 2 formas:
Cirugía convencional o cirugía abierta: esta se realiza a través de un corte mayor en el abdomen para la extraer de la vesícula. Suele tener una recuperación un poco más larga, y deja una cicatriz más visible;
La cirugía por laparoscopia: se realiza con 4 agujeros en el abdomen, por donde el médico pasa el material y una pequeña cámara para realizar la cirugía con menor manipulación y menos cortes, siendo una cirugía con una recuperación más rápida, menos dolorosa y con una cicatriz más pequeña.
Ambas técnicas quirúrgicas son hechas bajo anestesia general, y generalmente necesita de apenas 1 a 2 de hospitalización. Sin embargo, en el caso de que el abdomen esté muy inflamado, como ocurre en algunas complicaciones por las piedras en la vesícula, como colangitis o en pancreatitis puede ser necesario un tiempo mayor para la recuperación.