El misterio de las estatuas que levitan.
Los ya clásicos monumentos vivientes instalados en diferentes ciudades del mundo, ahora en una original versión que despierta curiosidad aunque están desde hace años instaladas en las principales ciudades del mundo, se las ingenian para seguir capturando la atención, y las monedas, de turistas y transeúntes. Ya no alcanza con un personaje original, un disfraz llamativo y una actuación magistral. Desde hace un tiempo, las calles de Londres están invadidas por estatuas que levitan, que mágicamente flotan. Algunas como sentadas en el aire, otras directamente paradas a medio metro del piso.
Los ya clásicos monumentos vivientes instalados en diferentes ciudades del mundo, ahora en una original versión que despierta curiosidad aunque están desde hace años instaladas en las principales ciudades del mundo, se las ingenian para seguir capturando la atención, y las monedas, de turistas y transeúntes. Ya no alcanza con un personaje original, un disfraz llamativo y una actuación magistral. Desde hace un tiempo, las calles de Londres están invadidas por estatuas que levitan, que mágicamente flotan. Algunas como sentadas en el aire, otras directamente paradas a medio metro del piso.
El misterio de las estatuas que levitan.
Los ya clásicos monumentos vivientes instalados en diferentes ciudades del mundo, ahora en una original versión que despierta curiosidad aunque están desde hace años instaladas en las principales ciudades del mundo, se las ingenian para seguir capturando la atención, y las monedas, de turistas y transeúntes. Ya no alcanza con un personaje original, un disfraz llamativo y una actuación magistral. Desde hace un tiempo, las calles de Londres están invadidas por estatuas que levitan, que mágicamente flotan. Algunas como sentadas en el aire, otras directamente paradas a medio metro del piso.