Isaías 40:30-31
Que bendición es creerle al Señor porque en él se renuevan nuestra fuerzas, aunque nuestro cuerpo se debilite en el recobramos nuevos ánimos.
Que bendición es creerle al Señor porque en él se renuevan nuestra fuerzas, aunque nuestro cuerpo se debilite en el recobramos nuevos ánimos.
Isaías 40:30-31
Que bendición es creerle al Señor porque en él se renuevan nuestra fuerzas, aunque nuestro cuerpo se debilite en el recobramos nuevos ánimos.