Las muestras fecales contenían varios coronavirus que los científicos estudiaron en laboratorios de bioseguridad de alta seguridad, conocidos como BSL-3, utilizando equipos de protección especializados y filtros de aire.
Tres de los coronavirus encontrados en Laos eran inusuales: tenían una espícula molecular en su superficie que era muy similar a la espícula del virus que causa la COVID-19, llamado SARS-CoV-2. Al igual que el SARS-CoV-2, su espícula les permitió aferrarse a las células humanas.
Tres de los coronavirus encontrados en Laos eran inusuales: tenían una espícula molecular en su superficie que era muy similar a la espícula del virus que causa la COVID-19, llamado SARS-CoV-2. Al igual que el SARS-CoV-2, su espícula les permitió aferrarse a las células humanas.
Las muestras fecales contenían varios coronavirus que los científicos estudiaron en laboratorios de bioseguridad de alta seguridad, conocidos como BSL-3, utilizando equipos de protección especializados y filtros de aire.
Tres de los coronavirus encontrados en Laos eran inusuales: tenían una espícula molecular en su superficie que era muy similar a la espícula del virus que causa la COVID-19, llamado SARS-CoV-2. Al igual que el SARS-CoV-2, su espícula les permitió aferrarse a las células humanas.